Cirsa espera instalar 500 máquinas tragaperras antes del verano

PALMA.- En un tiempo récord, la unión temporal de empresas formada por la corporación Cirsa y Troyjocs ha logrado instalar 190 terminales de juegos de tragaperras en toda Mallorca. Una cifra que está muy lejos de las 2.500 situadas como techo máximo por el Govern.

El director general de Cirsa, José Luis Aranda, aventuró que antes de verano habrá medio millar de máquinas tragaperras instaladas gracias a la apertura de la planta hotelera. Su empresa ya tiene firmados contratos con 200 establecimientos para colocar estos dispositivos y confía en el atractivo que ambos juegos puedan tener para los turistas como clientes potenciales.

Pero Aranda consideró inviable alcanzar a corto o medio plazo la cifra de 2.500 terminales si se mantiene la prohibición de colocarlas en bares y restaurantes. A petición del Govern, Cirsa renunció en el contrato a utilizar estos emplazamientos -los más accesibles para el público en general- con el fin de evitar las susceptibilidades de otros competidores: la Once y el sector de las máquinas tragaperras.

Precisamente por este motivo, Aranda aseguró que su grupo no tiene ninguna estimación sobre la posible recaudación que pueden generar ambos juegos. Como cifra orientativa, el Consorci del Joc Hípic de Mallorca ha nacido con un presupuesto inicial de 2 millones de euros, que en principio debería financiarse a través del 11% de la recaudación de las máquinas.

'El gallinero'

Siguiendo atentamente las indicaciones de José Luis Aranda, la presidenta Munar se convirtió ayer en la conejilla de indias para extraer el primer boleto. A través de una pantalla táctil, la terminal permite elegir entre las dos modalidades de juego.

En la Lototrot, el participante debe intentar acertar los jugadores de siete carreras que se disputan el domingo. La apuesta mínima es de 1 euro y el 70% de la recaudación se repartirá, de forma decreciente, entre los ganadores de siete, seis, cinco y cuatro carreras.

Como ayuda a los no iniciados, la máquina facilita una completa información sobre cada caballo: su edad, género y palmarés, así como el nombre del jinete, el propietario y el entrenador. También se puede jugar a ciegas: en esta opción, la terminal elige al azar un ganador para cada carrera.

Concluida la apuesta, los datos quedan impresos en un resguardo, que servirá luego para reclamar el premio obtenido. En cuanto a la Promotrot, es un juego de azar basado en combinaciones de frutas, naipes, símbolos numéricos y motivos hípicos, con una mecánica similar a las máquinas tragaperras.

Inicialmente, Cirsa Troyjocs ha puesto en el mercado cuatro variantes de Promotrot, con una apuesta inicial que oscila entre los 20 y los 50 céntimos. Los cuatro juegos son La pirámide de la suerte (un típico solitario de naipes), El caballo de la suerte (el jugador tiene tres oportunidades para encontrar el caballo ganador tras las distintas puertas del establo), El gallinero (hay que encontrar el huevo de oro entre diez gallinas) y Miniguay, el tradicional juego de azar basado en combinaciones de frutas.

El premio máximo asciende a 500 euros, pero se puede ver incrementado con el bote o Jackpot equivalente al 10% de la recaudación de todas las máquinas.