La influencia de Cirsa en América Latina

Grupo Televisa continúa su plan de negocios para instalar centros de apuestas en México, a pesar de la creciente polémica desatada por el hecho de que obtuvo permisos para abrir 65 casas de juego en 29 ciudades, unos días antes de que Santiago Creel Miranda dejara la Secretaría de Gobernación para buscar la candidatura presidencial del Partido Acción Nacional (PAN).

Televisa mantiene negociaciones con la empresa catalana Cirsa, que opera centros de apuestas en Europa, Sudamérica, el Caribe y Asia, para asociarse en la apertura de casas de juego en México. Además, la empresa televisora está tratando de establecer alianzas con varias compañías dedicadas al juego y las apuestas, según confirmó una fuente del consorcio.

''Estamos negociando con Cirsa, pero vamos a entrar en contacto con otras empresas a efecto de realizar alianzas y obtener un mejor negocio para todos'', aseguró la fuente de Televisa. Aseguró que en la empresa se considera que no hay razón para la polémica que se ha desatado por los permisos que recibió de la Secretaría de Gobernación cinco días antes de que Creel Miranda dejara de ser titular de esa dependencia.

''Nosotros no tenemos absolutamente nada que ocultar. La operación fue transparente: solicitamos el permiso entre octubre y noviembre (de 2004), como cualquier persona lo puede hacer. La empresa cotiza en las bolsas de México y Nueva York, es totalmente transparente. No hay forma de que pueda hacer algo ilegal'', aseguró. A pesar de que la fuente de Televisa dijo que cualquier persona puede solicitar un permiso para abrir casas de juego y apuestas, en México hay pocos grupos que concentran este tipo de autorizaciones y que son tan conocidos como el Hipódromo de Agua Caliente -propiedad de Jorge Hank Rhon-, la Operadora de Apuestas Caliente y Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE), en la que Televisa es accionista.

La multinacional Compañía Internacional de Recreativos (Cirsa), cuya sede está en Tarrasa, Barcelona, opera desde 1978, y hasta diciembre de 2003 concentraba 158 empresas dentro y fuera de España, de acuerdo con el Ministerio de Economía y Hacienda de ese país. Tiene seis divisiones: operación de máquinas tragaperras, bingos, casinos, producción de máquinas recreativas, ocio y el desarrollo de sistemas de juegos interactivos para loterías y bingos conectados a la red.

Cirsa tiene participación en otras entidades, también de juego, como Binsavo, con 28 por ciento del capital, y Tejebín, con 30 por ciento. Estas compañías son poseedoras de salas de bingo y se encuentran en la región de Castilla-La Mancha -centro de España- y las islas Canarias. También participa con 50 por ciento de una empresa que opera salas de bingo en Valencia. En España tiene tres casinos, 56 salas de bingo repartidas por nueve comunidades autónomas, 21 mil máquinas tragaperras y controla el desarrollo de sistemas informáticos y de hardware que permiten el desarrollo de juegos sobre la base de tecnologías con y sin conexión a internet.

Una de sus más recientes incursiones en Latinoamérica es la construcción, anunciada en febrero pasado, del casino más grande del Caribe, que se ubicará en el hotel Hilton de Santo Domingo, República Dominicana. La inversión inicial para esta obra ascenderá a 10 millones de euros, unos 12.5 millones de dólares, para desarrollar 3 mil metros cuadrados de área para juegos de apuestas. Está previsto que se inaugure en julio.

La influencia de Cirsa en América Latina y el Caribe se refleja en la operación de 12 casinos tradicionales y 79 electrónicos, además de la operación del barco-casino Estrella de la fortuna, en Buenos Aires, y la prevista inauguración de un segundo barco, también en Argentina, país en el que Cirsa mantiene el más alto nivel de recaudación por juego, que el año pasado alcanzó 739.7 millones de dólares.

Cirsa tiene planes de expansión en Chile y Asia. Una de sus últimas innovaciones fue un tipo de máquina ''recreativa'' que cuenta con un sistema de interconexión que permite transmitir información en línea en tiempo real.

La empresa española con la que Televisa busca aliarse para ganar dinero en el negocio del juego, no descuida ningún tipo de segmento de población. Hace siete años impulsó un ''centro de ocio familiar'' en Estocolmo, con el que pretendía compaginar el entretenimiento de los más pequeños con el de los jóvenes y los adultos, lo que le representó una inversión de 12 millones de euros. A pesar de que los llamados ''big-fun'' (diversión en grande) le representaban una facturación de 15 millones de euros al año, Cirsa optó por concentrarse en el público de 14 a 25 años, eliminando todos los atractivos dedicados a los niños.

La fuente de Televisa consultada dijo que la empresa todavía no decide qué tipo de salas de juego va a instalar en las 29 ciudades para las que recibió permisos de la Secretaría de Gobernación. ''Apenas estamos formulando ese plan de negocios'', añadió.