Legalización del juego y del negocio de las apuestas

75 años atrás fue regulado el negocio de apuestas en el estado norteamericano de Nevada. Esta decisión fue tomada en una época muy difícil de la historia de los Estados Unidos. Los legisladores pusieron todas sus esperanzas al adoptar esta medida y confiaban en que la legalización del juego ayudaría a reforzar la economía en plena “Gran Depresión”.

Este hecho cambió para siempre la cara de Nevada. Seguramente estos legisladores nunca pensaron en las dimensiones que iba a tomar la industria del juego y probablemente se hayan asombrado al ver el impacto que generaba el juego en Nevada.

Al principio se organizaban juegos y apuestas en pequeños clubes y bares. Los turistas estaban dispuestos a ir al medio del desierto con tal de jugar. Al aumentar cada vez más el número de apostadores, se comenzaron a construir hoteles, restaurantes y tiendas. Así se fue transformando Las Vegas hasta convertirse en lo que es actualmente: la capital mundial del juego.

Las apuestas generaron a sólo dos años de haberse regulado el negocio del juego unos 69.000 dólares destinados a las arcas gubernamentales. Los aportes que el Estado recibió en los años 50 ascendieron a 100 millones de dólares y en el 2004 se generaron contribuciones por parte de la industria del juego de 10.000 millones de dólares.