Más impuestos para tragaperras

Si bien el juego de azar es una actividad legal en muchos países y que genera cuantiosas sumas de dinero, así como innumerables puestos de trabajo- directos e indirectos. En Argentina un grupo de políticos y organizaciones sociales ven también un problema para jugadores compulsivos así como para el entorno en el que la persona con ludopatía se desarrolla.

Hace poco tiempo se instaló el tema oficialmente cuando el gobernador de Chubut anunció un proyecto de ley por el cual se subiría el impuesto que pagan operadores de casinos y casas de bingo donde funcionan máquinas tragaperras. Se habla de una retención del 120 por ciento de las ganancias generadas en las tragaperras destinada al tratamiento de personas que sufren el mal del juego compulsivo.

El tema llegó rápidamente a la capital argentina y tuvo eco en algunos sectores del quehacer político parlamentario. Desde la coalición Cívica afirman que la tasa que pagan los operadores de las máquinas tragaperras se debe aumentar al tiempo que señalan que los empresarios relacionados con los juegos de azar gozan de importantes beneficios impositivos.

En la provincia de Buenos Aires el negocio de las tragaperras crece a números agigantados y se calcula que moverá en los próximos años un total de 30 mil millones de pesos.