Oleada de apuestas por un principito sin nombre

Las casas de juego de Dinamarca están recibiendo numerosas apuestas acerca de cuál será el futuro nombre del hijo del príncipe heredero Federico y su esposa, la australiana Mary.

El bebé nació el 15 de octubre, pero ni la pareja ni el palacio real han revelado hasta ahora cuál es su nombre, que será hecho público durante su bautismo el 21 de enero. Sin embargo, según la tradición, se cree que se llamará Christian.

Una apuesta de 100 coronas (16.2 dólares) a favor de Christian se pagan 102 coronas (16.5 dólares), según la firma Nordic Bet.

El pequeño príncipe tendrá seguramente cuatro nombres, por lo que los apostadores también esperan sacar dinero de sus preferencias por Svend, Knud o Valdemar, por los que las apuestas se sitúan 50-, 15- o 2 a 1. Otra cuestión por la que se puede jugar es acertar si el bebé llorará durante el bautismo (1.65 a 1) o permanecerá callado (2 a 1), señala el periódico gratuito “Metro Xpress”.

La ceremonia será en la iglesia del Palacio de Christiansborg, en Copenhague. Federico conoció a Mary Donaldson durante los Juegos Olímpicos de Sidney, en 2000, y ambos se casaron cuatro años más tarde.