Oposición a las 1.000 nuevas tragaperras

La Legislatura aprobó una resolución en contra de la instalación de 1.000 tragamonedas en el hipódromo. A la hora de votar, muchos peronistas se ausentaron del recinto, con lo que quedó al descubierto la división interna del bloque, aunque formalmente sus 26 integrantes siguen unidos y bajo una misma presidencia. La iniciativa, impulsada por referentes de la oposición, contó con el aval de los justicialistas más alejados de la Casa de Gobierno. En cambio, no votaron los ultraoficialistas Aldo Salomón, Regino Amado, Paula Khoder, ni Beatriz Avila (estas dos últimas no concurrieron a la sesión); tampoco otros que mantienen una relación dual con el Ejecutivo: Sisto Terán, José Cúneo Vergés y Roberto Castro (borró su firma original en el proyecto), entre otros. Frente a algunas dudas intercedió Alejandro Martínez -quien presidía la sesión- para que se apruebe el pronunciamiento. En la resolución, la Cámara solicitó al PE que requiera a la Caja Popular de Ahorros que “se abstenga de firmar la prórroga del convenio existente con el Jockey Club”. Antes de renunciar, el ex interventor de la entidad, Juan Carlos Veiga, aprobó la extensión por 20 años del contrato de explotación del hipódromo en favor del Jockey Club. En el predio instalarían un centro de entretenimiento, que correría por cuenta de la empresa Casino Club, que es una de las operadoras del Hipódromo de Palermo. Los parlamentarios pidieron al PE copia de los convenios. Consideraron que se estaría por violar las leyes de Juegos de Azar y de Administración Financiera. “Las casas de juego pueden crear un entorno de vicios descontrolados, corrupción, prostitución y otras situaciones contrarias a las buenas costumbres y a la moral pública”, afirma la resolución

Fuente: LaGaceta