Polémica en torno a premio de tragaperras

Hace algunos días una jugadora argentina decidió ir a probar su suerte al bingo bonaerense de San Fernando, jugó a las tragaperras y ganó supuestamente un premio de 250 mil pesos argentinos (alrededor de 80 mil dólares). El único inconveniente fue que la máquina no estaba habilitada para otorgar un premio mayor a los 2.500 pesos, equivalentes a unos 800 dólares.

María Rosa Martínez, la afortunada ganadora, reclamó, sin embargo, su abultado premio y denunció que las autoridades de la sala de bingo argumentaron que el funcionamiento de la máquina tragaperras era defectuoso y que, por lo tanto, no le iban a abonar su premio.

Por su parte, el abogado del bingo afirmó que gracias a los distintos peritajes que se llevaron a acabo debido al reclamo del premio, se pudo determinar que la máquina tragaperras en cuestión funcionó en todo momento de forma correcta y que nunca estuvo habilitada para otorgar un premio mayor a los 2.500 pesos argentinos.

Confrontada ante estos resultados, la demandante no tuvo otra opción que reconocer su error, admitir que no existió ningún premio de 250 mil pesos y firmar un acta, en la cual aceptaba las conclusiones resultantes de los peritajes realizados respecto a la tragaperras.