Reclaman 8 millones a las máquinas tragaperras

Los hosteleros de Lleida y provincia van a reclamar por la vía judicial nada menos que 8 millones de euros a los empresarios de las máquinas tragaperras. Tras años de exigir que les entreguen la mitad de una indemnización del Estado, los dueños de los bares ya están hartos de la callada por respuesta y han decidido plantear una batalla judicial, según explicó Ramon Solsona, gerente de la Federació d’Hostaleria de Lleida.

El conflicto se remonta al año 1990, cuando el Estado aplicó a las máquinas recreativas un gravamen complentario, es decir, una nueva tasa del juego que pagaron a medias los bares y las empresas de las tragaperras. Este gravamen fue declarado inconstitucional en el año 1996, de forma que las empresas plantearon un litigio al Estado y en febrero del 2000 la Sala Sexta de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo emitió una sentencia que les daba la razón y que, por tanto, obligaba al Estado a indemnizarlos de forma retroactiva.

Efectivamente, el Estado acabó por devolver el dinero recaudado entre los años 1991 y 1996 a estas empresas que, sin embargo, no dieron la mitad que habían aportado sus clientes, los bares, según explicó Solsona. El gerente de la federación entiende que la mitad de la indemnización corresponde a los bares, que son quienes pagaron el 50% del gravamen declarado ilegal.

Por eso, pidieron a la Associació Nacional d’Empresaris de Màquines Recreatives (Andemar) que les entregara su parte, que estiman que es de unos 6 millones de euros (3.000 euros por cada una de las 2.000 máquinas que hay en Lleida). Además, también reclamarán otros dos millones de euros en concepto de intereses de demora. Solsona entiende que la reclamación de los hosteleros es del todo lógica y, por tanto, denunció que los operadores se hayan apropiado de la parte de la indemnización que les correspondía a ellos.

Por su parte, el delegado de Andemar en Lleida, Romà Roma, no quiso comentar este tema porque “se trata de un asunto viejo, que se produjo cuando yo no estaba en la asociación”. Tampoco se manifestó al respecto el servicio jurídico de Andemar en Barcelona, que fue consultado por este diario. Este litigio ha provocado que haya una relación poco cordial entre los hosteleros y los empresarios del juego, al menos en lo que se refiere a las entidades que los representan.

Solsona añadió que la federación de Lleida asume en solitario este conflicto, ya que en otras demarcaciones no parece que vayan a recurrir al juez.

La sentencia sobre el gravamen complementario fue considerada en su momento como importantísima y sin precedentes. “La grandeza de esta resolución estriba en que por primera vez se condena al Estado a indemizar los daños causadas por el Parlamento al dictar una ley por la que se creo el gravamen complementario, que posterioirmente sería declarada inconstitucional”, según afirmó el abogado Enric Segú en la revista Joc Privat, que publica Andemar.

Los hosteleros mantienen otro conflicto con las operadoras por el IVA que pagan de cada máquina tragaperras. La cuota, que ambas partes pagan a medias, se fijó en 80 euros por año y máquina, pero desde hace unos meses los operadores la aumentaron a 83 euros sin motivo aparente y de forma unilateral, según la Federació d’Hostaleria. Por eso, los bares se quejan de que las empresas, de forma injustificada, han aumentado la cuota tres euros, de modo que cada mes tienen que pagar 1,5 euros más por máquina. Además, los bares sospechan que esta cantidad va directamente a manos de las operadoras, ya que no se ha producido un incremento impositivo oficial.

Por su parte, Andemar sostiene que no existe tal conflicto porque con cada cliente se llega a un acuerdo personal.