Referendos para Tragaperras

Mientras los alcaldes de Broward y Miami-Dade empezaban a programar votaciones sobre si permitir máquinas tragamonedas en los ''parimutuales'', expertos en juego decían que las aprobaciones locales abrirían las puertas para que las tribus indias de la Florida instalaran esas máquinas en los siete casinos que tienen en el estado.

''Lo que se le ofrezca al estado hay que ofrecérselo a las tribus'', declaró Shawn Personeau, vocero de la Comisión Nacional India de Juego.

En Miami-Dade, una votación local pudiera tener que ser una elección especial, puesto que no hay señaladas elecciones condales para el 2005. El alcalde electo de Miami-Dade, Carlos Alvarez, comentó que la votación era ''importante'' pero no dijo nada específico sobre cuando la comisión pudiera ocuparse del asunto. ``Debía tener alguna prioridad''.

Ilene Lieberman, alcaldesa de Broward, ha solicitado que se discuta el tema en la reunión de la comisión del condado del 7 de diciembre, señaló Kimberly Maroe, directora de información pública.

Es probable que los referendos locales sean aprobados. Los electores de ambos condados aprobaron esta semana por abrumadora mayoría la enmienda constitucional y han apoyado anteriores iniciativas de juego que luego han fracasado debido a la oposición del resto del estado.

De ser aprobada, los ''parimutuales'' estiman que gastarían alrededor de $20 millones cada uno en mejorías que incluirían restaurantes y otros entretenimientos además de las máquinas.

Las máquinas tragamonedas crearían 6,000 empleos y traerían $1,270 millones en ingresos en el primer año, según los estudios preparados por los grupos que defienden la medida. Diez estados han autorizado ''racinos'' en los últimos 12 años.

''Las carreras de caballos y perros han estado en una larga decadencia'', aseguró Sebastian Sinclair, presidente de Christansen Capital Advisors, que estudia la industria del juego. ``Esto es absolutamente un impulso a las carreras''.

También pudiera ser de gran beneficio para las tribus indias.

Durante años, los seminoles le han estado pidiendo permiso al estado, sin éxito, para adoptar el estilo Vegas, o Clase III, en sus seis casinos, incluyendo el Hard Rock Hotel & Casino en Hollywood de $280 millones y otro en Coconut Creek.

Los Miccosukees operan un casino en la parte oeste de Miami-Dade.

Actualmente, las tribus tienen juego Clase II, que incluye bingo, póker y máquinas electrónicas que se parecen a las tragamonedas.

La ley federal especifica que las tribus tienen el derecho a ofrecer opciones de juego similares a las permitidas en otras partes del estado. Por consiguiente, si se permiten las tragamonedas en cualquier parte de la Florida, las tribus podrían negociar con el estado condiciones para un acuerdo de máquinas tragamonedas que incluya las tasas de interés y otras regulaciones.

Si el estado rehúsa, se pudiera acudir a un mediador para dictar las condiciones, afirmó Alan Meister, quien sigue el tema del juego de los indios para The Analysis Group, en California. Semejante escenario se produjo en Connecticut en los años 90.

Mientras tanto, el grupo antijuego No Casinos indicó ayer que por el momento no cuestionaría los resultados de las elecciones, resultado de un problema de computadora que dejó 78,000 votos de Broward sin contar hasta dos días después de los comicios.

El presidente de No Casinos Randy Johnson dijo que el grupo le ha pedido a los funcionarios de Broward que mantengan aparte esos votos en caso de que decidan cuestionarlos posteriormente. ''Todavía estamos evaluando todas nuestras opciones y reuniendo los datos'', afirmó.

No Casinos también trabajará para derrotar los referendos, amplió. ``Podemos haber perdido esta batalla pero la guerra no ha terminado''.