Tragamonedas para Miami

Líderes del Condado de Miami-Dade y tres operadores de sistemas de apuestas Parimutuel llegaron ayer a un acuerdo tentativo de 30 años que consiste de un pago inicial de $4 millones al condado que serviría para compensar, en efecto, el costo de un referendo sobre máquinas tragamonedas al estilo de Las Vegas, y un porcentaje de los ingresos brutos que podría llegar a $10 millones anuales, si se aprueba.

El propuesto acuerdo --que deberá ser aprobado por la comisión del condado el próximo jueves a fin de poder preparar un referendo para el 8 de marzo-- también significaría hasta unos $300 millones anuales para el sistema estatal de escuelas públicas, dijeron los funcionarios.

La transacción permitiría hasta 6,500 máquinas tragamonedas en la pista de carreras de perros Flagler, el hipódromo de Calder y el Jai Alai de Miami.

''Creo que esto estimulará un gran crecimiento económico en la comunidad'', dijo Ron Book, que representa la industria de las apuestas Parimutuel.

En noviembre, los votantes de la Florida aprobaron una enmienda constitucional que permite a los condados de Miami-Dade y Broward tener máquinas de juego en sus locales, con la aprobación de los votantes.

La enmienda permite a los legisladores estatales determinar tales regulaciones en cuanto al número de máquinas que se permiten y quién las opera. Pero ambos condados están adelantándose con acuerdos para establecer regulaciones antes de que tenga lugar la votación del referendo.

En un memorando de dos páginas el miércoles, el administrador del condado, George Burgess, señaló al chairman de la comisión, Joe Martínez, varias desventajas por traer el juego a la comunidad.

''Los impactos anticipados al condado incluyen un auge en la urbanización, el tráfico, el crimen y potencialmente, aumentos de servicios sociales'', escribió Burgess. ``Los costos asociados con problemas de juego… podían ser grandes''.

No obstante, Burgess dijo que ve la proposición como una forma para que los parimutuels con problemas económicos suplementen sus actividades centrales y se hagan un punto de atracción turística.

Los políticos locales y los ejecutivos de la industria del juego creen que necesitan tener firmado un acuerdo antes de que la sesión legislativa del estado comience sus actividades en marzo y abril.

El propuesto acuerdo de 30 años permitiría 2,500 máquinas en Calder y Flagler y otras 1,500 en el Jai Alai. Más podrían añadirse después, dijeron ambas partes.

Dicho acuerdo pide un pago inicial de $4 millones de los parimutuels para reducir el esperado costo de $3.5 millones de las elecciones.

El acuerdo también daría al condado 1.25 por ciento de los ingresos brutos de cada máquina durante los primeros tres años. Al cuarto año, el condado recibiría 1.5 por ciento de los primeros $250,000 de ingresos brutos por cada localidad y 2 por ciento de ingresos brutos por encima de esa cifra.

Book y Burgess estiman que cada máquina generaría entre $214 y $275 diarios, después de los pagos a los ganadores.

Eso significa, según Book, que el estado recibiría más de $300 millones al año para dividir entre los sistemas de escuelas públicas y Burgess calculó que el condado recibiría entre $3 y $8 millones anualmente.